Una bicicleta.

Posted on 10/11/2011

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Dadmelis A. Solórzano

@Dadsolorzano

La deseo, así, así, yo lo que quiero es ser feliz de un modo que muchas personas en esta ciudad, no por oponerse sino por no acostumbrarse, han dejado atrás con las muñecas, los teclados de juguete y otros aditamentos que nos recuerden a la infancia, esas dos o cuatro ruedas que nos dan un paseo, -a pesar de la edad que tenga-, por la vida. Si, yo lo que quiero es pasear por la vida y ser feliz. Quiero una bicicleta.

¿Cuál es el sentido de tener una bicicleta? Una bicicleta es democracia man. Deseo tener una con todas mis fuerzas contenidas de niña de 8 años que en vez de querer una Barbie o un kit de maquillaje, quiere transportarse y tal vez volar al mejor estilo de E.T. (se me cayó la cédula. Lo siento).

Entonces, para nadie es un secreto que odio el Metro de Caracas y que deseo, como si fuese Navidad todo el año, tener una bicicleta. Fui a averiguar hace unos días en Chacao en una venta de este, que yo personalmente considero, medio de transporte urbano ejemplar porque mantiene a la ciudad libre de humo, actualmente limitada a estar llena de smog. ¿Los precios? Accesibles, tan accesibles que puedes pagar la bicicleta por partes, eso fue lo que me encantó además de los colores y tantos modelos que vi en esa pequeña tienda. El encargado me ofreció la democracia en mi color favorito y le dije: “Vengo pronto”. Se mostró escéptico con aquello de que volvería por la bicicleta, bueno, no lo he hecho, pero lo haré, lo prometo.

Me imagino las libertades que me dará tener una bicicleta… “Ir al trabajo, del trabajo al Yoga, del Yoga a la universidad, de la universidad a mi casa y así. Venga”. También me imagino los contras de tener una bicicleta en Caracas… “¿Y si me atropella un carro? ¡PEOR! ¿Si me la quieren robar después? ¡PEOR! Ok, no me la van a robar si la paro en un buen sitio… ¿Dónde la paro? ¡PEOR! Nada. Recordé que los alcaldes tienen el deber de promover mejoras en el tema de medios de transporte y, a todos, quise dedicarles este post.

Conjugar “querer”.

En presente…

Yo quiero una Bicicleta

Tú, seguro, quieres una Bicicleta

Él, ella, también quiere una Bicicleta

Nosotros, absolutamente todos, queremos una Bicicleta

Vosotros, tal vez no en España tío, pero aquí la peña seguro, queréis una Bicicleta

Ellos, ellas, necesitan, quieren una Bicicleta

 

Hola vale. Un saludo a Carlos Ocariz, alcalde del Municipio Sucre; Emilio Graterón, alcalde del Municipio Chacao; Gerardo Blyde, alcalde del Municipio Baruta; Miriam Do Nascimento, alcaldesa del Municipio el Hatillo y de último, no por ser menos importante, sino por ser el que menos hace por su municipio, -que por cierto es el más grande del Distrito-, Jorge Rodríguez, alcalde del Municipio Libertador.

Otro saludo para la gente de Ciclovía Caracas, un colectivo que busca “fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte sustentable en la ciudad de Caracas organizando rutas y biciescuelas”, -tomen dato alcaldes, tomen dato.

Yo no entiendo como ustedes, los alcaldes, no usan la inventiva o se apoyan en proyectos como el de Ciclovía Caracas para darle a los ciudadanos otra alternativa como medio comunicación terrestre entre sus municipios. Sería genial que, en vez de contar con medios de transporte como un carro, una moto, -qué evoca robos, asaltos, choques e imprudencia por parte del motorizado-, y el Metro de Caracas, -factor fulminante de estrés en los caraqueños-, crearán una ciclovía que uniese a todos los municipios.

Yo me veo, de verdad, feliz en la calle, con las piernas duras, duras de tanto pedal y feliz porque no tendría que volver a montarme en el Metro, lidiar con las personas y su mala actitud; montarme en una camioneta y lidiar con las mujeres en tacones que mueren por sentarse o por los hombres que mueren por posarse sobre las mujeres, -ustedes me entienden-, con lo único que tendría que lidiar es con los motorizados y sin embargo, porque ya me compré mi bate.

¿Entonces? ¿Qué dicen? ¿Estarían dispuestos a crear una ciclovía en esta hermosa ciudad? Bueno, piénsenlo y me dicen. Chao.

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